Naturaleza

El bosque y la psilocibina
hablar con los conejos
afinar la voz con el canto de los pájaros.
Las hojas y su murmullo
el viento y su nota constantemente sostenida
el fluir de un riachuelo
mojando el verde de su alrededor.

Contacto con lo primario
la naturaleza es instinto,
revolcarme por el barro sin miedo a las manchas
juguetear con los charcos sin que me importe mojarme,
sonreír al sol
o escapar de él
bajo el refugio de una encina.

Olvidarme de edificios
de coches, carreteras y calles abarrotadas
de la desastrosa mano humana,
del terrorífico espectáculo
que realiza nuestra raza
a su propio medio.

No os engañéis,
Atila somos todas;
allí donde ponemos nuestros sucios pies
ya no crece
la hierba ni la alegría.

Te miro

No sabía
que los precipicios tenían
forma de labios,
ni que los labios
algunos días
se tornaran tan extraños.
No sabía
que el aire a veces
es demasiado turbio,
que los suspiros y las palabras
que un día lo fueron todo
ahora sólo se quedan en símbolos
y aire caliente sin ningún sentido.

Y aquí me tienes
escribiéndote
y estás a un palmo
dormida y yo velándote,
observando
la belleza del silencio o,
el silencio de la belleza
pero sin poder
pegar ojo
a tu lado.
Me giro
y te miro
pero temo
que te gires
y me veas.

Esclavismo voluntario

Sentirte
vendido y sin fuerzas
atado
al esclavismo voluntario
por la necesidad económica.

Quiero
abandonar todo esto
volver
a conquistar el tiempo
ser completo
dueño de mi vida
y no
ceder mis capacidades
a terceros.
Pero la rueda gira
y el estómago ruge,
la garganta pide humo
y los neurotransmisores
sus demás placeres.

El despertador
la jefa
los horarios
las órdenes
el estrés
la apatía
lo obligado,
la autoridad.

Te odio,
trabajo.

C9H13N

A veces llegas
a despertar mi conciencia
con tu olor afrutado
y tu aspecto apetecible.
Consigues hacer que los males
parezcan
obstáculos apenas visibles
y conviertes
pequeños placeres,
en salvajes viajes con sabor a victoria.

Pero otras veces
sólo eres refugio
no sé
si remedio o placebo
si cojo el medio porque quiero
o porque lo ordenáis
tú y la pena.

No tienes culpa
sólo eres polvo
y aunque a veces te deba
parte de mis desvelos
eres medicamento,
con tus pros y tus contras;
y te agradezco
los grandes momentos
que brinda tu buen uso.

Sólo es tinta

Hoy me he levantado demasiado bien animicamente como para escribir algo decente. Pero he sacado mi cuerpo de la cama y he cogido papel y bolígrafo por instinto. Así que no sé que mierda seré capaz de plasmar hoy aquí, aunque si lo piensas, todo esto se reduce a un cúmulo de trazos de determinado color sobre un folio habitualmente blanco.

¿Qué diferencia habría entre que se me destintara el bolígrafo sobre el papel o acabara de escribir esto? Sólo la intención de otro gilipollas de darle algún sentido a una serie de símbolos. Tendríamos que ser capaces de disfrutar tanto una mancha como de la mejor poesía. Porque al fin y al cabo, una mancha no es un error, sólo es tinta desplegando realidad sobre nuestro mundo. Pero nos hace perder el control de la situación, y eso nos desconcierta; y la forma de soportar la vida, es disfrutar a carcajadas de estas pequeñas absurdeces de la realidad.

Autodestrucción

Orgasmos tristes
como en Leaving Las Vegas
al borde de la muerte
cubriendo con mis lágrimas
la almohada
y salpicando de Whisky
el suelo y el estómago.

La habitación destrozada
como en Miedo y Asco
sin parar de apostar
siempre
al color que más destruya.

Te echo de menos,
me echo de menos,
vivo poco
y bebo de más.

La muerte
pendiente de mis movimientos
de mis delirios a las tantas
entre analgésicos y alucinógenos;
noto su mirada
mientras pinto otro tiro
mientras tiro todo
al contenedor más alejado.

Aunque yo tarde
más de cuatro semanas
el final será el mismo
como Nicholas Cage
sin respiración
pero buscándote aún
en la cama,
follando con la muerte
en el más allá.

Quiero sentir

Despierto
rodeado de silencio
en una cama
a medio llenar
con los ojos húmedos,
lleno de soledad
y vacío de sentimiento.

Quiero echar de menos
sentir por fin
algo por dentro
quererte como no supe
hayar el modo
de empatizar con tu corazón
de encajar nuestras percepciones
de romper con mi yo
y sentir por fin
algún nosotros.

Quiero que me odies
que me hagas sentir lo que soy
que me recuerdes como otro ladrón de tu tiempo
que la nostalgia no sea más
que otro obstáculo de la razón.

Y ahora
que nada te ata
notas
como te ahoga
el nudo en la garganta
de la soledad.

Tiempo

Podemos hacer
del tiempo poesía
soñar con detenerlo
o correr a su ritmo,
pretenderlo todo para nosotras
con afán de estirarlo hasta el infinito
o perderlo en cualquier lugar
para olvidar sus desgracias.

Pero la magia
no existe
y el reloj de la pared
no se deja engañar por el arte.

He boxeado con manecillas
con la intención de detener momentos,
he tenido duelos a muerte con amaneceres
que querían marcar el final de alguna noche,
he quemado calendarios
para poder eliminar
lo que el tiempo
no ha borrado.

Ahora sé
que un segundo
es un segundo,
un instante
la acumulación de ellos,
un recuerdo
su conjugación pasada,
una pena
su percepción alargada,
y una alegría
la perfecta descripción de lo efímero.

Y sobre todo,
que el tiempo
como el aire
sólo pasa
y a su camino
no borra nada.

Capitán solitario

Salir cada noche a navegar
en el mar de los delirios,
capitán de mi barco
disfrutando de la brisa
más atento del viaje
que de llegar a un destino.

Remar entre tinta
agarrado a la botella
y a los humeantes mástiles,
naufragando
en folios vacíos
descubriendo
tierra en las palabras.

Sólo en mi barco
hasta el día en que se hunda,
ebrio en mi barco
jugando a esquivar icebergs,
esperando el momento
del choque
el momento
en el que el mar
se cobre todas mis conquistas.

Dosis de realidad

¿Alguien se ha preocupado de preguntarle al café si quiere estar en boca de tanto poeta? Nos pasamos la vida intentando reconocer gestos y valores en las personas y nos olvidamos de la función intrínseca de las cosas que se presentan ante nosotras. Cuando miras esas flores que se van tiñendo de oscuridad a medida que cae el sol, la naturaleza está actuando sin ninguna finalidad, aunque la noche le sea tan necesaria; a diferencia de las personas, el sol actúa respetando su esencia, su función, sin objetivos ni intereses. A los humanos nos sucede algo distinto, no tenemos una función ni fin que nos sea propio, nuestra esencia la definen los actos que realizamos; actos llevados a cabo por la razón, analíticos y planificados, todo lo contrario al devenir de la realidad.

No veo otra forma de aproximarse a esa realidad más que el conocimiento de la misma, y ese conocimiento pasa por el desligamiento personal de las creencias y construcciones que se nos han dado. Nuestra relación con el entorno es bidireccional, recíproca en cierta manera: Incidimos sobre nuestro entorno y nuestro entorno incide sobre nosotras. Esta retroalimentación existente, aunque sencilla de ver, no es tan fácil de analizar pero es el camino a esa aproximación a la realidad. Captar sus señales e intentar percibir toda la verdad y no sólo la información codificada que nos llega a través de la conciencia humana, tanto la de las demás como la nuestra propia, que filtra la realidad adaptándola a la razón. Desgarrar la apariencia, lo construido, lo humano; captar la verdadera esencia de las cosas, su más profundo significado. Anteponer los instintos a la razón, desquitarse de toda moral ajena, abandonar rutinas impropias y dejar de actuar en base a otras.

Pero esto no son más que palabras, símbolos que para nada representan alguna porción de realidad. La coraza de la apariencia es muy dura, se necesita una mente afilada para atravesarla.